LA CRIANZA EN CHINA

Más que una reflexión sobre la crianza, es una o unas cuantas observaciones que he tenido el placer de contemplar durante nuestro viaje por China.

Este es un país sorprendente, en el que puedes encontrar muchas culturas y lenguas diferentes; climas y paisajes totalmente distintos; gastronomías muy variadas; zonas rurales y macro ciudades vanguardistas. Pero parece que la crianza de l@s hij@s es muy similar en todos los lugares que hemos recorrido por China. Hablo de bebés desde las pocas semanas de vida hasta niñ@s de 3 años (+ ó -).

En brazos de papi me siento más seguro y calentito.

Ir en brazos de mami es como un abrazo contínuo. ¡¡qué gustito!!

Nadie se queda en tierra.

Lo primero que me llamó muchísimo la atención (en Malasia e Indonesia también) es el medio o mejor dicho cómo transportan a los bebés en un vehículo por carretera. ¿No os ha pasado alguna vez con vuestr@s hij@s el tener que aguantar unos llantos horribles durante el trayecto en coche? Tenemos unas leyes que nos obligan a cumplir unas normas de seguridad vial muy respetables, y por supuesto, velan por nuestra seguridad. Pero…¿entienden l@s bebés que deben ir en una sillita con cinturones y sin la protección de unos brazos tiernos y cálidos? Yo lo pasaba tan mal… Que más de una vez me salté la ley para dejar el volante en otras manos y llevar en mi regazo o dando el pecho a algun@ de mis tres hij@s, creo que era mucho más seguro que los nervios que pasaba conduciendo mientras ell@s berreaban 😖.
Pues aquí en China (con todas las modernidades que inventan) a los más peques los llevan en brazos; no he visto ninguna silla de bebé en ningún coche, ni en las zonas rurales ni en las ciudades, tod@s los bebés viajan calentit@s y atendidos por su madre, padre, abuelo o quien sea, pero siempre cerca del calor humano y sin correas.

A parte de los coches, viajan mucho más frecuentemente en moto o bicicleta 😁, !esto sí que es chocante!Les ves dormidit@s plácidamente con la cabeza sobre el manillar o entre dos adultos, de pie, observando todo lo que se mueve alrededor de ellos. Por supuesto, viajan sin casco (no debe haber de su talla). Podemos pensar que eso ocurría en España hace 40 años, (yo misma recuerdo ir en coche sin silla ni cinturón) pero estoy hablando de un país desarrollado, con vehículos de alta gama y con trenes que circulan a más de 400km/h, así que no debe ser por falta de desarrollo o evolución.

Culito aireado, culito sano.

Otra cosa muy curiosa que he descubierto, y que me parece una gran idea, es una prenda de vestir pensada para l@s más peques: se llama «Kaidangkou». Son pantalones sin corchetes ni cierres para el cambio de pañal, simplemente lo llevan abierto y además no llevan el pañal. Así que facilita el aprendizaje de control de esfínteres.
Mezclando un control de los tiempos y una comunicación con los hijos, los chinos logran ahorrarse miles de yuanes en pañales, además de contribuir al cuidado del medio ambiente.

Y por último, la gran mayoría de peques van en brazos, no en carritos de paseo. Claro… que después los padres y madres se van al parque y practican Tai Chi y varios deportes para cuidar su cuerpo. Yo recuerdo una etapa muy cansada fisicamente por llevar un rato a mis hij@s en brazos.

Y lo que ahorran familias y planeta en pañales…

Siempre queremos lo mejor para nuestro hij@s; seguridad, comodidad, modernidad, etc. Pero…. ¿no se nos va un poco la pinza con tanto trasto para bebés? Más de una vez he pensado que hace falta un cursillo para saber utilizar todo lo que «necesita» un bebé. Igual es que estamos en un mundo demasiado consumista y las grandes firmas se encargan de crearnos unas necesidades que en realidad no lo son. Respetando todos los gustos y formas de crianza, tenemos claro que nosotros nos inclinamos por la crianza más natural, sin muchos adornos y con mucho calorcito humano.

 

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