Del 4 al 8 de febrero de 2017.

Como ya os hemos contado, desplazarse por Sri Lanka en transporte público es fácil y barato. Desde Anuradhapura hasta Dambulla tardamos una hora y media en el bus local y pagamos 6 euros, los cuatro. Desde aquí a Sigiriya, apenas 30 minutos, y por un importe cercano a los 50 céntimos de euros por persona. Como están tan cerca estas dos localidades, decidimos visitar las dos sin cambiar de alojamiento. Es decir, nos acomodamos en Sigiriya y desde allí visitamos tanto el propio pueblo como Dambulla, a tan sólo 30 minutos en bus.

Moverse en los buses locales es como subirse a una gran montaña rusa. Hay momentos en los que parece ser un transporte turístico donde puedes ir disfrutando de los paisajes y de la vida cotidiana de sus gentes. Pero hay otros momentos donde por la velocidad frenética que adquiere la máquina, pareciera que llevamos a alguna embarazada a punto  de dar a luz, en el asiento 23. De locos. Eso sí, todos ellos llevan una especia de pequeño templo budista junto al parabrisas delantero, con una colección de luces donde no falta ningún matiz, y un pequeño buda sentado sonriente, que debe ser el encargado de que no nos estampemos en ningún punto del recorrido. O al menos, eso es lo los creyentes creen. Antes de salir, el conductor frota varias veces la redonda tripa de Buda y en menos de un minuto, vamos mordiendo el asfalto a ritmo de Mercedes-Mclaren.

La idea era pasar dos noches en Sigiriya pero nada más bajarnos del bus y contemplar los alrededores y la simpatía de la gente, ya sabíamos que íbamos a quedarnos más tiempo. El motivo de la visita a este pequeño en el interior de Sri Lanka era visitar la Roca del León, una inmensa roca de origen volcánico, donde un rey un poco loco y traidor, decidió construir su palacio. ¿y por qué en lo alto de esta montaña? Porque para acceder al trono había asesinado a su propio padre e intentado lo mismo con su hermano. Este no murió y huyó a La India. El nuevo rey no se fiaba mucho de su hermano y decidió ponérselo difícil, en lo alto de SIGIRIYA. Pero la cosa no acabó muy bien… Puedes leer la historia completa en este enlace: El rey Kasyapa.

Sigiriya, la roca del león, desde nuestro alojamiento.

El interior de Sri Lanka es una zona donde abundan los elefantes, y no tienes que ir a ninguna reserva ni contratar excursiones para verlos, pues se pasean por el pueblo y se bañan en los ríos.

Un bañito refrescante…

Consejo: Si ves gente jugando al carrom, ¡anímate! Les encanta compartir momentos con los guiris. (el carrom es una especia de billar pero jugado con fichas sobre un tablero e impulsadas con los dedos. Es el juego nacional por autonomasia).

Visitas en Sigiriya

La Roca del León: es la visita imprescindible en cualquier recorrido por Sri Lanka. Una inmensa roca en mitad de una llanura, cuya cima fue acondicionada y utilizada para construir el palacio del emperador. El ascenso es no apto para gente con acrofobia (el mal llamado vértigo) pues hay tramos de suelo de reja metálica que ves el suelo allá abajo y da cosilla. La entrada cuesta un riñón: 84 euros los 4. Casi nos da un infarto cuando vimos los precios en el tablón. Pero no hay opción. Es una de esas cosas que no te puedes perder porque te vas a arrepentir toda tu vida de no haberlo hecho. Consejo: Vete prontito, antes de que amanezca porque a partir de las 08,30 se empieza a llenar de guiris que vienen en buses desde diferentes puntos de la isla y se pone imposible y horroroso. Nosotros a las 07,00 ya estábamos en la taquilla 😉

Puesto de vigilancia del palacio a casi 400 m. de altura.

Piscina-Estanque el Palacio en lo alto de Sigiriya.

Escalera de acceso al palacio de Sigiriya en lo alto de la roca.

Detalle de las garras del león esculpidas en la roca.

Pidurangala. Una roca más alta que Sigiriya (430 metros) a la que se puede llegar en bicicleta desde el pueblo y aparcarlas junto a la base. Desde lo alto hay unas vistas espectaculares de la Roca del León y al atarceder se puede contemplar los últimos rayos de sol sobre su vertiente oeste, que resalta la silueta que le da nombre a la roca. La subida es algo dura, con fuerte desnivel, y algún que otro paso complicadillo pero nada extremo. Durante el recorrido se pueden visitar un templo, restos arqueológicos y un buda reclinado incrustado en la roca. Además de las vistas a la Roca del León, es fantástica la visión de la selva que rodea a las dos rocas, en esta inmensa llanura. Visita muy recomendable. Cuesta 3€ por persona y los niños no pagan.

Vista a Sigiriya desde Pidurangala.

Salta!!! salta conmigo en Pidurangala…

Alquilar bicicletas. Otro imprescindible en Sigiriya. Los alrededores son espectaculares, con los campos de arroz, la vegetación, el lago, la gran variedad de aves y la gente en todos los pueblos que visitamos. Es precioso ver a los niños caminando o corriendo por los caminos con sus blancos uniformes del colegio, que contrasta con su piel oscura y sus negros cabellos. Y, como no, la sonrisa perpetua que regalan a los ojos asombrados de los viajeros. Alquiler: 2,5€/día.

La bicicleta es el mejor medio para conocer los alrededores de Sigiriya.

Tomando lecciones de srilankés.

Les pillamos a la salida delcole y aprovechamos para charlar un rato con ellas.

Visitas en Dambulla

Dambulla se encuentra a tan sólo 19 km de Sigiriya, lo que viene a ser media hora de bus local y 25 céntimos de euro/persona. Una ganga.

Cuevas de Dambulla.

El principal atractivo de esta ciudad son las cuevas de Dambulla, las más importantes y mejor conservadas del país. Con una antigüedad de 22 siglos, constan de 5 cuevas las cuales albergan 153 estatuas de Buda, 3 de Reyes srilankeses y 4 de dioses hinduistas. Sobre sus paredes y techos, los cerca de 2.100 m2 de murales las han hecho merecedoras de ser Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Clases de historia del arte de Sri Lanka, en vivo y en directo.

En su interior y alrededores se han encontrado esqueletos humanos de más de 2.700 años, correspondiendo a los pobladores prehistóricos de la isla.

Dos cosas a destacar: el Templo de Oro, con un Buda gigante antes de subir a las cuevas y la gratuidad del acceso a las cuevas. Algo extraño de ver en Sri Lanka 😉

Alojarse en Sigiriya:

Si tienes tiempo y ganas, puedes buscar alojamiento “in situ”, sin necesidad de reservar con antelación, pues la oferta es bastante amplia. Nosotros usamos booking y agoda para ver comentarios y fotos de los sitios, pero luego negociamos directamente en el establecimiento. Así, por ejemplo, Lakmini Lodge aparecía por unos 40 euros/noche y finalmente lo conseguimos hablando directamente con el propietario por 25€, incluido el desayuno.

Bungalow en Nelu Villa. Fantástico.

Nelu Villa. Este complejo de media docena de villas está en construcción y tienen acabadas la mitad de las villas, en una de las cuales nos alojamos. Las vistas a la “Roca del León” son fabulosas. Pagamos 25€ por noche.

Lakmini Lodge: Un sitio correcto, con habitación cuádruple con baño privado por 25€. Pero lo mejor: el desayuno. Habíamos leído en los comentarios de booking y agoda que los desayunos eran espectaculares. Y lo eran. Además de la variedad (dulce y salado), tienen un jardín con construcciones elevadas sobre palos que dan justo en frente a la roca del león. Nos encantó.

Inolvidables desayunos en el jardín de Lakmini Lodge.

Comer en Sigiriya

Lugar turístico, oferta amplia. Es una máxima que se cumple en todos los lugares. Si hay que destacar alguno, lo haríamos del Bird Resturant, un lugar donde comer o cenar en buen ambiente, a precios razonables y con una simpática familia con niños que lo regenta. Está junto al río, así que de precio a veces puedes ver cómo bañan a los elefantes. Cena para 4 con cerveza y refrescos: 12 euros.

 

Puedes ver más fotos de Sigiriya y Dambulla en nuestro Google Fotos.

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